20.10.2026. Hoy hemos asistido en el Congreso de los Diputados a un acto muy especial: la denominación del Escritorio Alfredo Pérez Rubalcaba.

Y hay una coincidencia que merece la pena recordar. Hace exactamente 15 años, el 20 de octubre de 2011, ETA anunciaba el cese definitivo de su actividad armada. Aquel día, Alfredo Pérez Rubalcaba comparecía ante los medios para hablar de una victoria que no pertenecía a ningún partido: había ganado la democracia.

Hoy, quince años después, hemos vuelto a recordar su figura, su compromiso con las instituciones y su manera de entender la política.

En el acto, presidido por Francina Armengol y con la presencia de Pilar Goya, su esposa, se ha destacado uno de sus legados más importantes: la capacidad de dialogar, buscar acuerdos y construir consensos, incluso desde las diferencias.

Pilar Goya ha recordado también su profundo respeto por el Parlamento, por los periodistas y por el derecho de la ciudadanía a conocer y comprender lo que sucede dentro de las instituciones.

Me quedo con una de las frases que Alfredo repetía con frecuencia y que hoy ha recordado Francina Armengol:

«Tienes que vivir como piensas porque, si no, acabas pensando como vives».

En tiempos en los que el enfrentamiento parece imponerse al diálogo, recordar a Alfredo Pérez Rubalcaba es también reivindicar una política hecha de convicciones, respeto, inteligencia y sentido de Estado.

Porque la democracia no solo se defiende. También se cuida cada día.

Un homenaje merecido. Y una memoria que merece permanecer viva.